Una coraza para el desierto

Primera exposición individual
Galería Quadro, 1995

El interiorismo se convierte en el sello de la pintura de Fito Espinosa, joven pintor graduado con el primer puesto de la Facultad de Artes de la PUCP en la Especialidad Pintura.

Sus cuadros hablan por sí solos. El individuo es el personaje central y, la individualidad, el tema de fondo. A través de “Una coraza para el desierto” como ha llamado esta primera individual. Fito nos lleva hacia un mundo íntimo, atacado por lo cotidiano, en el cual la coraza se hace indispensable, “porque sino cómo enfrentamos el desierto, lo árido de la realidad..”.

Josefina Barrón
Directora de la Galería Quadro Café, 1995

Fito Espinosa

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