“Salón de debutantes” – El Mundo. Febrero, 1995

El Mundo | Artes & Letras | Lima, jueves 16 de febrero de 1995

 

Salón de debutantes

Ganadores y participantes del VII Salón de Pintura ICPNA 95 se presentan en sociedad

Después de nueve años de silencio, el ICPNA convocó VII Salón de Pintura ICPNA 95, congregando a jóvenes pintores de todo el Perú. El jurado, integrado por Julia Navarrete, Venancio Shinki y Luis Eduardo Wuffarden, tuvo que deliberar largo tiempo, pues fueron 196 obras las que se presentaron al concurso. La obra ganadora, las que se adjudicaron menciones honrosas y una selección de los mejores cuadros se exponen ahora en la galería de arte del instituto.

 

> FITO ESPINOSA

Recostado sobre la noche es el nombre de la obra ganadora y pertenece a Fito Espinosa, (Lima, 1970). Este joven pintor recién egresado de la Facultad de Arte de la Universidad Católica se ha presentado en diversas exposiciones colectivas como las de la Asociación Peruana de Artistas Plásticos, el Centro Español de Perú, la Galería de Arte Borkas etc., y ha participado en los concursos convocados por la Coca Cola, la Southern Perú y, ahora, el Salón de Pintura ICPNA 95.

“La idea general de mi pintura es colocar en un plano visible las ideas y pensamientos del hombre. Reflexiono mucho sobre los sentimientos y luego me doy cuenta de que las ideas sobre lo que quiero decir empiezan a salir de mí cuando empiezo a pintar.”

Espinosa terminó su carrera dándose el gusto de ganar el premio concedido por el Banco de Crédito al alumno que obtuviese el primero puesto por sus calificaciones en la especialidad de pintura. Además, la Facultad de Arte de la Católica lo premió por “la mejor obra pictórica de carácter formal” de su promoción.

“En el cuadro ganador trabajé mucho con el sentimiento de opresión, con la callada hostilidad que uno enfrenta al llegar la noche. No es que represente una agresión directa a través de mi pintura; pinto lo que me sucede, lo que siento y lo que a veces reflejan algunas personas”.

Para Espinosa, la sociedad está muy esquematizada, muy “cuadriculada”, y es por ellos que en sus pinturas aparecen frecuentemente elementos geométricos que “significan espacios ajenos al hombre, que lo invaden, cambiando su mentalidad; éste pierde su capacidad creativa, esquematizándose y colocando el amor y otros sentimientos en un pedestal muy lejano”.

 

> MIGUEL AGUIRRE

“Soy hijo de la televisión”, dice Miguel Aguirre (Lima, 1973). Él estudia Pintura en la Universidad Católica y también ha participado en el concurso organizado por Coca Cola y la Southern. “Este año termino de estudiar y me gustaría dedicarme a otras cosas; mi sueño es hacer películas, me encantan las películas inglesas. Soy bastante organizado y metódico, pero creo que esto es sólo una etapa en mi vida. Pero luego me gustaría dedicarme al cine.”

Miguel cuenta que era un niño pegado a la televisión y ahora pretende realizar un compendio de todas las historias que vio en esa época: “Los Cuatro Fantásticos, el Chavo del Ocho o Sankwokai son historias inolvidables y han empezado a interesarme por su onda visual, es por eso que siempre estoy mirando fotos y revistas.”

El cuadro con el que Miguel obtuvo la primera mención honrosa se llama En Boston y es la reproducción de una fotografía de una revista de modas que Miguel, en su habitual curiosidad, halló en casa de su enamorada. “Me encanta apoderarme de las imágenes que me gustan y ponerles cosas mías. En este caso me pinté de espaldas mirando a las chicas.”

Al principio de su carrera, Miguel sintió el rechazo de los profesores porque no mostraba una buena composición en sus cuadros. Sin embargo, el tiempo y la práctica lo ayudaron a soltar la mano y lograr composiciones sólidas. Lo único que lamenta es que la televisión, su principal influencia, sea ahora un desastre y casi nunca enciende el aparato.

 

> MIGUEL GARCÍA NÚÑEZ

Este año termina de estudiar pintura en la Católica. Anteriormente estudió Educación en la misma universidad. “Me gusta estar con la gente y conversar, estudiando Educación me sentía menos solitario, pero al final la pintura me atrajo mucho y decidí cambiarme de especialidad.”

Miguel ha participado en el concurso organizado por la galería 2V’S el año pasado y ahora se animó a enviar uno de sus cuadros al concurso del ICPNA.

“Mi tema en general es la muerte y la forma en que el hombre reacciona frente a ella. Pero además, sentía que vivir en esta ciudad era como estar dentro de una cajita de fósforos y de pronto tuve la necesidad de plantear lo contrario, para no asfixiarme. Por eso trabajo generalmente en lienzos bastante grandes.”

García intenta crear su propio lenguaje, es decir, sentirse cómodo y contento con su pintura: “quiero desarrollar un lenguaje que sea capaz de mostrar quién soy en realidad.” En seguida aclara que todavía le falta trabajar con más fuerza la iconografía y todo lo que se refiera al espacio: “todavía no me siento satisfecho con lo que hago, pero sé que voy a conseguirlo.” Su pasión se centra en el tema arquitectónico y pinta pisos, techos y paredes. “Por eso necesito el formato grande,” explica, “y seguiré utilizándolo aunque me vea limitado en el mercado, porque es sabido que casi nadie compra pinturas tan grandes.”

El cuadro con el que se hizo acreedor a la tercera mención honrosa se llama Faltas y según el autor, “es una invitación a meterse en el cuadro para pararse sobre la alfombra que se ve en a pintura; de esta manera espero que espectador se sienta parte de mi pintura”.

Los colores usados por Miguel son el blanco y negro con todos los grises posibles. “Siempre uso estos colores, es un símbolo de austeridad, si tengo mucho colores me emociono y podría usarlos par decir lo que no quiero. Uso colores fuertes en pequeñas cantidades para resaltar algo, pero nada más.”

-Ana Trelles

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