Mecanix

Quinta exposición individual
Galería Forum, 2004

Fito Espinosa muestra en su quinta individual su certera evolución, en un ambiente entre naif y surrealista, al hacernos ver aquellos artefactos que más necesitamos y que nunca inventamos.
Inspirado por los brebajes y rituales chamánicos que prometen curar de todo, Espinosa pone el hombro y decide inventar por medio de su propia brujería –el arte– aquellas máquinas que permitirían limpiar nuestros pensamientos, estabilizar nuestras emociones, evitarnos las pesadillas y hasta afinar nuestras ideas.
Ante las tendencias artísticas posmodernas, que marginan lo visual por la idea o por el “concepto”, la obra de Espinosa se vuelve irresistible, porque aplica eficientemente ambas fuerzas, encuentra lo que todos buscamos y lo explicita, lo hace cercano y posible. En la obsesión por una tecnología que pueda “facilitarnos” la vida, el artista rebusca y propone todo aquello que el mercado no puede ofrecernos.
Al mismo tiempo, Espinosa juega con nuestra manía facilista de querer comprar aquel objeto milagroso que nos devuelva el buen sueño o nos levante el ánimo. En esta ironía de lo absurdo, entre lo esencial y lo publicitario –mundo que conoce bien como profesor en una facultad de diseño gráfico empresarial­– Espinosa pone su grano de arena por el arte que nos obliga a ponernos en el camino de buscar lo que verdaderamente nos hace falta, para inventar aquello que nunca estará en venta.

Diego Molina, 2004

MECANIX-simbolo
Top