“Los afortunados que ganaron el pasaporte para un artista” – El Comercio. Julio, 1998

El Comercio | Lima, jueves 30 de julio de 1998

 

Los afortunados que ganaron el pasaporte para un artista

 

Quizás uno se enteró antes que el otro, pero igual se sintieron felices con la noticia: podían viajar y pasearse por Francia todo un mes, con gastos pagados. Rodolfo Espinosa y Juan Enrique Bedoya García-Montero ganaron el “Pasaporte para un artista” y están decididos a sacarle el jugo a esta oportunidad que no se presenta todos los días y que es posible gracias a los auspicios de la embajada de Francia. Los encontramos en la galería L’Imaginarie de la Alianza Francesa.

Pintor uno y fotógrafo el otro, ambos coinciden en destacar la amplitud de criterio del concurso, que puso a la fotografía y al video en igualdad de condiciones que las otras artes, como debe ser. Ninguno de los dos se desvió de su trabajo cotidiano para acercarse al tema propuesto: “Identidad y ficción”. Fito desarrolló una propuesta sobre la identidad dentro de sus propios criterios y Juan Enrique restringió su investigación a la memoria colectiva sobre la idea del héroe cotidiano.

Ninguno cree que sus trabajos cambiarán con esta experiencia porque ya tienen trazado un camino, pero igual, será una experiencia que le permitirá establecer contactos y conocer otras realidades. “Estamos coordinando un itinerario de visitas de acuerdo a los intereses de cada uno. Posiblemente partiremos la primera quincena de octubre”, nos dice Bedoya.

Fito está convencido de que es una interesante iniciativa porque no es fácil acceder a una beca al exterior, mientras que Juan Alberto tiene ya una experiencia como becario en los cuatro meses que pasó en los Estados Unidos.

Sus realidades son diferentes pues mientras el pintor se dedica de lleno a su arte, el fotógrafo desarrolla una doble vida. Es abogado y trabaja como tal. “No podría vivir de la fotografía y, en realidad, no se puede vivir del arte porque existe un absoluto desinterés por la cultura y vemos como escritores, músicos y artistas no sólo ven desintegrar su arte sino también a ellos mismos”.

El futuro se presenta lleno de expectativas. “Ahora tengo muchas ganas de hacer cosas con pedazos de trupán. Generalmente pinto con acrílico sobre trupán, pero ahora quiero trabajar con las superficies”, nos dice Fito mientras que Juan Enrique considera que el viaje será un momento de reflexión en medio de la vorágine de la vida cotidiana.

–Carina Moreno

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