“La trama de la trampa. Equilibrio de Fito” – Visto & Bueno. Abril-mayo, 1997

Visto & Bueno | Semana del 25 de abril al 1 de mayo

 

Arte

La trama de la trampa

Equilibrio de Fito

 

QUE NACEMOS ENCASILLADOS, atrapados en una serie de convenciones, es sabido. Pero intentar que esa trampa se vuelva a favor nuestro es algo más bien audaz, por decir lo menos. Esa es la idea de la segunda individual de Fito Espinosa. “Lo importante es reconocer que muchas veces interiorizamos demasiado esa rigidez”, aclara. Y continúa: “Todo comienza cuando veo que en torno de uno, y dentro, existe una cantidad de aspectos contradictorios. Ese es el punto: hay que equilibrarlos”.

Fito recogió una cantidad innumerable de trampas de ratones y las pintó de suaves colores y las colocó una al lado de otra; junto a ellas dibujó un perfil humano rodeado de clavos. El díptico que resultó le dio nombre a la muestra: “La trama de la trampa”, y es un claro ejemplo de que hoy Fito Espinosa busca incorporar en su trabajo elementos hasta ahora ajenos, como costuras y maderas. “Yo también hago otras cosas, como escribir o tocar música. Lo que quería justamente era que mi trabajo incorpore lo que soy, que se equilibre”, afirma.

El cambio de Fito no se produce ni en el color, ni en el trazo, sino en la posibilidad de alejarse de la Facultad de Artes de la Católica, de donde egresó en el 94. “Allí se preocupan por enseñarte a la perfección la composición y el color, pero una vez que eso se aprende es hora de explorar por otros lados”, termina, mientras acomoda la figura borrosa de un hombre en terno. “Es un amigo, que decía que nunca iba a pegarse a las normas. Ahora trabaja en un banco”. Es que, a veces hay que aceptar la realidad.

Lino Estrada

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