“Fito Espinosa. El lenguaje simbólico” – Oiga. Febrero, 1995

OIGA | 6 de febrero de 1995

 

FITO ESPINOSA

EL LENGUAJE SIMBÓLICO

‘RECOSTADO sobre la noche’ : En una especie de dormitorio, un hombre y un gato solos. El ambiente sombrío, los gestos entre tristes y agresivos, y los colores vivos. Es uno de los cuadros de Fito Espinosa Quiñones, con el que obtuvo el primer premio del VII Salón Nacional de Pintura ICPNA. Pero no es el primer reconocimiento, ya ha tenido otros que lo destacan como uno de los talentosos artistas jóvenes de nuestro medio.

Su pintura es simbólica. En ella expresa la realidad tácita. Va más allá del cascarón humano y descubre sentimientos encontrados, contradicciones, temores, defectos, una serie de problemas relacionados con el individuo y su conciencia.

Sus personajes pueden ser y no ser él. Representa muchas cosas que surgen como figura dentro del abstracto. “Es que cuando pinto no sólo pienso en la materia, trato de representar algo, pero quiero que se entienda por sí solo, que no tenga que ser explicado”, dice, mientras muestra otro de sus cuadros, en el que aparece un perro encajonado luchando por librarse del objeto que lo apresa.

En 1990, estudiante aún de la Escuela de Artes de la Católica, obtuvo el segundo puesto en la exposición Bodegones de parte de la Asociación Peruana de Artistas Plásticos (ASPAP). El año 93 recibió el premio ‘Adolfo Winternitz’ de la Facultad de Arte de la Católica. Y el año pasado, en distintos certámenes (el del banco de Crédito y el de su Escuela) se le otorga otros premios por sus obras.

Desde que empezó a trabajar en sus primeros cuadros, el estilo de Fito ha cambiado. “El año pasado, por ejemplo, estuve usando colores más fuertes. Ahora no tanto. He tenido cuadros más abstractos, pero ahora he preferido combinar el abstracto con la figura”, explica.

Entre sus trabajos hallamos que ha ido humanizando un poco más a sus personajes. De seres orgánicos ha pasado a utilizar la imagen humana, que le sirve para reforzar su mensaje.

Preocupado por la necesidad de reconocer y dar forma a los sentimientos y sensaciones cotidianas, él dice: “La manera como hago arte es creando símbolos para aquello que no se ve. Yo no puedo escapar de lo que siento. El mundo cambia constantemente supongo que yo también voy a responder a un proceso, porque mi preocupación responde a un entorno más amplio.

Los tonos rojizos, naranjas, las sombras y los seres. A veces al contemplar la pintura de Fito se siente la sensación de estar ingresando a un mundo. No su mundo, sino al mundo digámoslo ‘por dentro’, como él lo ve, que forma parte de él y de todos.

Entre las exposiciones colectivas en las que ha participado se encuentra ‘Arte joven’, realizada el 93 en Borkas, y ‘Los nuevos pintores egresados 1994’ en ‘2VS’.

Respecto al concurso, ésta ha tenido un especial significado. “Creo que es un importante incentivo. Es una forma de apoyar a artistas jóvenes”. ¿Y consideras que ha crecido el interés por el arte? “Creo que el año pasado ha habido un gran movimiento artístico. Y ahora hay muchas personas que compran un cuadro no sólo para tenerlo decorando un lugar, sino que lo hacen con el objetivo de invertir en arte. Eso me parece muy positivo”.

La tarea de crear, representa para Fito Espinosa una forma de mostrar su inconformidad con cierto tipo de situaciones que se dan a diario entre las personas. Le molesta la inconsecuencia y no puede sentirse ajeno a los problemas meramente humanos. Este aspecto lo explica: “La visión única y personal que el hombre tiene puede hacerlo sentir distinto y separado de la naturaleza. Esta es la ideal principal que está siempre en mi trabajo. Las imágenes que empleo intentan mostrar el hombre como un ser que va aportando y adoptándose a un medio hostil, a una realidad ajena en la que se va encajonando. Tal vez adquiriendo coraje para defenderse…como forma de respuesta a un entorno extra…”. (Sonia Tovar Díaz).

“LAS imágenes que empleo intentan mostrar al hombre como un ser que va aportando y adoptándose a un medio hostil…”, comenta Fito Espinosa.

COMO figura que surge en el abstracto, un perro encajonado lucha por liberarse en una de las obras del joven artista, que emplea símbolos para representar sentimiento y sensaciones. “Yo no puedo escapar de lo que siento”, dice.

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