“Fito Espinosa” – Caras. Octubre, 2015

Caras | 21 de octubre de 2015 | Mil caras

 

FITO ESPINOSA

Artista, 45 años

POR Christian Reto FOTO Jorge Sarmiento

HE HECHO ESTA MUESTRA para que vean el proceso de todas las cosas que han pasado. Todo se dio en forma natural hasta que en 1999 o 2000 viajé a Europa y me di cuenta de que la pintura en el arte contemporáneo no existía en los museos. Nadie pintaba. Allí me cuestioné sobre el hecho de pintar, me dijo: “¿Qué hago pintando? ¡La pintura ya fue!”.

AL REGRESAR A LIMA me cuestioné las cosas. No sabía para dónde inclinarme. Tenía dos lados: uno donde dibujaba de la manera que me habían enseñado, del modo más formal, y otro donde dibujaba de forma ingenua líneas, con personajes que debía parecían de cómic. Allí me dije que debía hacer lo que me gustaba y no lo que consideraba era la pintura.

CUANDO APRENDES algo tienes que ser muy específico. No puedes ser muy abierto. Si no, no aprendes nada. Entonces empecé a pintar de forma mas natural y comencé a despercudirme de hacer el arte sufriendo. Porque yo venía de una época donde el arte era una manera de expresar lo que pasaba, por eso mis primeros cuadros son oscuros, tenebrosos, enclaustrados. Fue difícil. Había terrorismo, crisis, a nadie le importaba el arte y yo era de Bellavista (Callao), o sea, un bicho raro. Además de eso, mi mamá se enfermó de cáncer. Todo era muy difícil.

EL ARTE al volverse tan intelectual, tan conceptual, ha terminado alejándose del público que no es especializado. Por ello, sin querer, empecé a hacer un arte que era ya todo un movimiento y se llamó surrealismo pop, que tiene que ver con el dibujo, el graffiti, el diseño. Y que fue justamente un movimiento que nació porque las bellas artes se alejaron por ser más intelectuales.

HAY CULTURA ACÁ, pero no hay autoridades conscientes. Cuando fui a Colombia me dijeron que teníamos unos graffiteros increíbles, además de que eran tan “recurseros” que habían inventado trucos para pintar.

PARA REUNIR LOS CUADROS de esta exposición, me contacté con las personas que me los compraron directamente (más o menos la mitad de estos). Para la otra parte, puse un anuncio en Facebook para preguntar si los habían visto (risas). Y agradezco a la gente que me ha prestado su cuadro, porque ya no es mío.

LOS ÚLTIMOS AÑOS llevo leyendo muchas teorías místicas, que a la vez son científicas, y de eso me he nutrido para hacer varias obras. Llegué así a Nassim Haramein, que propone la teoría del vacío. Él plantea que todo lo que vemos nace del vacío. Si se abre un átomo, habrá un protón al medio y unos electrones dando vueltas, pero en ese espacio no hay nada. Entonces la pregunta es: ¿qué somos? Y él dice que de ese vacío, de la materia oscura que se está creando es de donde proviene todo.

¿POR QUÉ NO PODEMOS CREAR nuestra propia realidad? ¿Por qué debemos repetir lo mismo? Y bueno, estamos clavados en ideas desde chicos y seguimos pensando en eso. Empiezo a indagar en la conciencia, en el estar acá y por ello llega a mi pintura el tema de los ojos. Aunque últimamente he tratado de graficar la inconsciencia.

TODO EL MUNDO PIENSA que meditar es sentarse y estar sin bulla. Pero yo sigo la meditación activa, porque la idea de esta es que tengas conciencia. Estar enfocado. Por ejemplo, ahorita que estamos hablando no estamos en el ahora. Y si caminamos, pensamos en otras cosas como deudas y demás. En esas situaciones estás fuera de ti. La idea de la meditación activa es hacer lo que estás haciendo. Pintar es un acto de meditación. Salir a correr también es estar allí. Cuando haces yoga estás con tu cuerpo y no piensas en nada. Cuando juegas algo como fútbol estás meditando, estás enfocado, pero si te grita tu mamá, ¡ya fue! (risas).

CON ESTA MUESTRA DE 20 AÑOS quiero cerrar un ciclo y explorar otras cosas el próximo año. Con esta etapa hice que mi trabajo fluyera en distintos medios: grabados, cerámica, cosas de diseño, dibujos para cuentos y a la vez pintar. Y bueno, mi trabajo pictórico puede seguir su camino, y de pronto mi ilustraciones pueden seguir el suyo.

HE REFLEXIONADO en estos últimos tiempos en cuál es el límite, en qué hacer y qué no hacer. Porque en general me provoca hacer de todo. Pero la sociedad tiene parámetros fuertes, creen que si haces unas cosas no puedes hacer otras. Lo que pasa es que el ser humano funciona así, tiene que parametrar, identificar a alguien con una sola característica. Así que si identificas a alguien como cantante y al día siguiente quiere ser escritor es para decir: “¡No pues!”.

ESO ES DIFÍCIL DE CAMBIAR con el público más lejano, pero no con el público más cercano. Los que me conocen saben que toco música de toda la vida. El año pasado hice un disco y lo presenté en dos conciertos. Pero esa es otra chamba. Ahora estoy trabajando mis canciones con un toque más electrónico. Y así ya podré moverlas de una manera más sencilla, porque eso de formar una banda es muy complejo.

ME ENCANTA MEZCLAR lo natural con los medios digitales. Mis ilustraciones las hago así, las hago a mano y luego las digitalizo. Porque al fin y al cabo los cuentos, los libros, las canciones deben pasar por la tecnología.

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